Primer error: Que el precio sea decisivo.


Este es el primero de los cinco errores a la hora de contratar fotógrafo para tu boda que te quiero contar. Y sí, has leído bien: que el precio sea el factor decisivo es un error.

Ya sé lo que estás pensando: ¡cómo no voy a mirar el precio! ¡Con todos los gastos que salen en una boda!. Y ésa es justamente la clave: los enormes gastos de una boda.

Casarse no es barato, esto es una realidad innegable. Se calcula que el gasto medio de una boda está en torno a los 20.000 euros. Y seguramente muchas parejas superarán ese gasto al final. Quizá no porque pensaran gastarse tanto, pero pasada la boda, comprobarán que gastaron más de lo previsto. Esto tienes que asumirlo.

Por supuesto que se pueden organizar bodas low-cost y no tienen porqué resultar cutres. Se trata de agudizar el ingenio y, normalmente, dedicarle bastante tiempo al hand-made.

Mi consejo es que te marques un presupuesto realista y detallado lo antes posible. Intenta ser coherente. Es decir, coherente en dos aspectos: con vuestros propios gustos y coherente entre las diferentes partidas del presupuesto. No tendría lógica gastarse una fortuna en el vestido y racanear en el menú de los invitados, por ejemplo. O montar una decoración suntuosa, llena de detalles increíbles y tener luego unas fotografías hechas por un aficionado.

Otra pista: gasta más en aquello que dura para siempre y menos en lo que desaparece al día siguiente. En proporción, claro.